En esta mañana cálida de luz tan tenue, yo quisiera hablarte y entregarte el alma. Volveré para recordarte como desearías tú, vendré como hice siempre, como si estuvieras tú.
Como este aire suave que ahora te acerca, veces infinitas seguiré a tu vera, y como si aun la vida tuvieras tendrás siempre abierta tu casa en mis venas; y la luz encendía clara en mis penas, por si en algún momento perdido te encuentras.
Maldigo a la tierra, que hoy te oculta el aire, esconde tu cara y ensucia tu espalda; convirtiendo la frialdad de su tacto, en el lecho eterno, para tu descanso.
Maldigo a mis sueños que no me regalan una última lágrima. Echare de menos escuchar tu voz, mirarme en tus ojos, verme en tu reflejo. Desearía tan solo un minuto más, en que poder repetirte lo que para mi eres.
Ahora que tu alma abandono el cuerpo para anidar por siempre en nuestro corazón, te digo hasta siempre con este simple……Te echo de menos, adiós, cuídate.
27/9/2010

